domingo 3 de diciembre de 2006

¿SINCRONICIDAD?


Desbaratado el tiempo,
olvidando relojes y máquinas,
tomando otros días, horas, segundos,
tan inventados como los que
ahora nos someten;
más allá del todo,
puesto que lo que nos atenaza es todo,
nuestros corazones laten juntos.

Sé que tras el grueso cortinaje
que envuelve nuestras vidas,
tela de asfixia que nos da forma,
nos enseña y nos oculta,
estamos tan cerca como siempre deseamos.

Somos Uno.
Lo siento sin que nada en mí lo sepa,
por eso lo sé.
Y estoy seguro de que algo mío
vibra con tu alegría de luz destapada y
que caen cristales en mi alma cuando algo te duele.

El sobresalto del asesino al escuchar en sus oídos
el sonido bronco de su odio y al oler la pólvora
y ver la muerte,
no es por temor, ni por culpa, ni tan siquiera por duda o por
un asomo de lo humano.
Es por dolor. El sentir de una oculta herida, por haber
oscurecido una parte del Todo que también es él.
Es por su propia muerte.