domingo 3 de diciembre de 2006
¡¡SINCRONICIDAD!! (no te asustes por el tamaño del ladrillo)
¿Es casualidad? Seguramente lo es, a lo mejor es casualidad y sincronicidad.
Hace unos días puse aquí una "poesía" de dudosa claridad y de más dudosa aún calidad artística.... Cada uno vale para lo que vale...
Aunque no lo creáis, hablaba de eso precisamente, de la SINCRONICIDAD. Algún día hablaré del palabro ese que acabo de poner, que fue forjado por una persona de mente interesante, C. G. Jung.
Baste decir ahora que ayer pude ver en el programa 4º Milenio algo que está muy relacionado, lo llaman Conciencia Global. Quien viera el programa sabe a qué me refiero.
Bueno, al tema... algunas culturas y filosofías (básicamente orientales) vienen sosteniendo desde hace miles de años la existencia de una especie de conexión global (lo llamaré así) entre TODO. Cuando digo todo quiero decir todo, los sucesos, la naturaleza, la personas, etc...
En ejemplo claro puede ser el I Ching, ese libro que os he indicado como recomendado (exclusivamente por mí) en una de las listas de esta página. La idea es sencilla, hasta el suceso más aparentemente casual forma parte de la realidad de la existencia global de ese momento, es una parte pequeñisima pero PARTE de ese todo. El I Ching pretende ser un gran diccionario para codificar y entender aspectos más globales sobre un suceso a partir de una pequeña parte del todo (aunque puede y ES muchas más cosas).
Hasta no hace mucho tiempo, estos planteamientos podían ser pensados por una mente racional occidental como supercherías o formas románticas de entender la realidad, una realidad que para nosotros los occidentales es mucho más neutra y fría y exclusivamente causal (que no casual).
Es tremendamente interesante comprobar cómo la ciencia moderna va descubriendo sucesos, cuando menos,sorprendentes:
- Por ejemplo la física más avanzada cada vez se interesa más por el caos, por lo CASUAL, por la CASUALIDAD, por lo no determinado. Va descubriendo que, a pesar del desarrollo de las ciencias pesadas como esta disciplina, hay cosas que no se pueden explicar simplemente como efectu de una (o múltiples) causas.
- Es interesante saber como desde otras disciplinas se avanzan ejemplos y explicaciones de cómo todo tiene que ver con todo y cómo lo casual no está carente de sentido. Me refiero al sudodicho C. G. Jung, con su concepto de SINCRONICIDAD. ¿Sabían Uds. que en el momento en el que Jung murió un rayo atravesó el árbol en el que él solía descansar y meditar? ¿Sabían que cientos de personas en todo el mundo soñaron su muerte, en el momento en que ésta se producía y que, al enterarse de la noticia, muchos se dieron cuenta de que ya la conocían? Estos son ejemplos de sincronicidad. En breve pondré otros todavía mucho mas sorprendentes.
- No deja de ser sorprendete cómo científicos del ámbito de la neurología y de la biología (Ruppert Sheldrake es el más conocido, MUUY RECOMENDABLE), están investigando cómo hay conocimientos que se transfieren de una forma desconocida entre masas (no me refiero al uso de internet o medios de comunicación sino que hay transferencia sin un medio o sin un medio conocido). Sheldrake investiga situaciones como el pensar puntualmente en una persona que... ¡justo en ese momento nos llama por teléfono! o volverse hacia atrás cuando nos están mirando...
Es todo bastante curioso. Al menos podríamos decir que existen fenómenos que no explica la ciencia actual; que en OCCIDENTE hemos aprendido a mirar por el cliché de los parámetros científicos (causalidad: causa - efecto) y que pueden existir otras realidades.
Puede que formemos parte de un todo y que esta relación sea mayor de la que podemos comprender y utilizar... por el momento. La intuición de oriente está poco a poco siendo campo de estudioi de las ciencias occidentales actuales. Seguro que habrá más sorpresas. Tal vez ahora se pueda entender mejor (eso espero) lo que escribí el día anterior.
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