domingo 3 de diciembre de 2006

LOS OTROS

Alguien decía que la principal fuente de frustración para el hombre son las relaciones humanas. Y probablemente tenga razón, a veces el problema está en los otros... o está en nosotros y lo colocamos en los otros... o creemos que está en los otros pero realmente está en nosotros, que pensamos que todo el mundo tiene que ver las cosas desde nuestra misma perspectiva; o que pensamos que los otros están equivocados cuando no piensan como nosotros; o que no tenemos la suficiente capacidad o las suficientes ganas para ponernos en el lugar del otro; o que no conocemos a los demás para determinar el por qué se comportan de una forma o de otra... o, sencillamente, que necesitamos entender el porqué de las conductas de los demás, cuando eso no es siempre posible.
A lo mejor el problema también está en nosotros cuando nos dejamos influir en exceso por los demás, o cuando nos sentimos peor o mejor en función de como están los que nos rodean. También podemos ser nosotros los que, en ocasiones, no sabemos suficientemente quitarnos y ponernos a un lado cuando nos cruzamos con una de esas personas, y las hay, que van irradiando rabia y malestar, aquella rabia y malestar propios que no saben controlar y han de colocar fuera. Ellos también pensarán que los otros tienen problemas, cuando en el fondo la dificultad es propia. Siempre es más fácil colocar en los demás lo que no gusta. Lo hacemos, todos, con mucha frecuencia. ¿Somos capaces de reconocer cuándo eso está pasando? Probablemente conocernos a nosotros mejor nos ayudaría a relacionarnos con los demás. Dificil...