sábado 2 de diciembre de 2006

DESEOS

¿Es verdad que nuestros deseos o, mejor dicho, la manera en la que nos aferramos a nuestros deseos nos esclaviza?

Es cierto que el tiempo que pasamos frustrados por no conseguir lo que deseamos... o en tensión, únicamente centrados en conseguir algo que buscamos es mucho mayor que aquellos instantes mas o menos fugaces en los que saboreamos el placer de conquistar algo que se anhela.

¿Merece la pena? ¿Qué pesa más en la balanza? ¿Qué ocurre mientras pasamos de la consecución de un deseo a otro? ¿Vivimos? ¿Esperamos?

A lo mejor la pregunta no es esta, a lo mejor la pregunta que tengo que hacerme es... ¿qué es lo que deseo? ¿Es importante? ¿Es más importante que el tiempo perdido pensando en lo que quiero conseguir?¿Es más importante que el esfuerzo, la tensión, el estrés, el sufrimiento por conseguir algo o por no perder lo que ya se tiene?
¿Tan importante es el aparato de última tecnología, la ropa, un disco, unas vacaciones, un mueble, un puesto de trabajo, un estatus? A veces pueda parecerme que es mas importante que yo mismo.
A veces pienso que yo sólo existo para cumplir mis deseos. Bien mirado, ¿es una forma de malgastar mi tiempo? ¿Se puede ser feliz de otra forma?